Monika Muranyi

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Monika Muranyi es autora de El efecto Gaia y El Akasha humano (publicados por Ediciones Vesica Piscis). Estos libros son monográficos escritos a partir de canalizaciones de Kryon transmitidas a través de Lee Carroll, su canalizador original, y ofrecen unos maravillosos resúmenes y explicaciones de lo que Kryon dice que está sucediendo ahora mismo con respecto a nuestro Akasha y a la nueva conciencia de Gaia. Además, incluyen docenas de respuestas inéditas de Kryon a preguntas que se le formulan.

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La antigua Lemuria

Lo más importante sobre ti es quién eres ahora. La energía del planeta está aquí para ayudarte a recordar tu sabiduría, conocimiento y propósito espirituales.

La información sobre Lemuria es esquiva y a menudo contradictoria. Casi siempre se ha descrito como un lugar mítico o un continente perdido, situado en algún lugar del océano Pacífico o del Índico. La mayoría de mitos y leyendas se basan en hechos reales, como en este caso. He aquí la historia tal como nos la ha contado Kryon. – Lee Carroll

¿Has oído alguna vez el término Lemuria? La primera vez que oí hablar de Lemuria fue cuando leí el Libro VII de Kryon, Cartas desde el Hogar, escrito por Lee Carroll [canalizador original de Kryon]. ¿Nunca has oído hablar de Kryon? Kryon puede describirse como una entidad amorosa que lleva más de 24 años transmitiendo profundos mensajes a la humanidad.

Según Kryon, Lemuria fue la primera civilización espiritual aislada del planeta. No era una civilización avanzada tecnológicamente hablando, pero sí representó una cultura cuyo ADN funcionaba al 90%, en comparación a la mayoría de nosotros hoy día, en que estamos al 30%. Esto hacía que su conciencia e intuición estuviesen mucho más avanzadas que en la sociedad actual: sabían curar con el magnetismo; conocían el ADN cuántico, y conocían el sistema solar y la galaxia. Lemuria fue la civilización más antigua del planeta y la de mayor duración con un único gobierno, y una civilización que jamás conoció la guerra.

Los lemurianos eran distintos a cualquier otra sociedad. La única razón de los lemurianos y de todas las particularidades de su ADN consistía en plantar semillas de energía akáshica en el interior de miles de seres humanos, que podían despertar potencialmente en el futuro: si la conciencia colectiva de la humanidad decidía alguna vez crear un planeta de paz, amor y compasión, en lugar de exterminio mediante la guerra y el odio, esta conciencia lemuriana se activaría. Ese momento ha llegado.

Los lemurianos representaban la relación entre Gaia (el planeta Tierra) y la humanidad. En un sentido espiritual, estaban preparando y construyendo el Registro Akáshico del planeta Tierra. Lemuria era el centro de población de la divinidad, y cada una de las almas que vivieron allí recibía una impronta pura, a diferencia de otras que vivían en otras partes. Por lo tanto, el ADN de los lemurianos era el más puro del planeta. Con unas pocas excepciones, cada lemuriano vivió una sola vida en esa cultura. Esto era por designio, para que hubiese una sola experiencia akáshica de almas viejas. Una vez que un alma había pasado por Lemuria esperaba o bien reencarnaba en otro lugar.

Lemuria era lo que actualmente es Hawái, y quienes participaron en esta experiencia vivieron allí durante una época en que toda la montaña era una sola isla, no como hoy en día, en que hay muchas islas, las cuales no representan sino los picos de una única montaña. La inmensa montaña de Hawái [la más grande de la Tierra] se halla situada sobre un «punto caliente» geológico. Al igual que en otros muchos puntos calientes del planeta, el magma activo creó un abultamiento cerca de la superficie que empujó la montaña hacia arriba y la dejó expuesta casi en su totalidad. Cuando los lemurianos vivían allí, los picos se hallaban a altitudes mucho mayores de lo que están actualmente. En los picos más elevados hacía mucho frío; se hallaban perpetuamente cubiertos de nieve y hielo, y se formaban muchos glaciares. Ahora los geólogos han descubierto que, en la historia, sucedió algo similar en otro punto caliente: el parque nacional de Yellowstone, en los Estados Unidos.

En un determinado momento del tiempo sucedieron dos cosas que asustaron muchísimo a los lemurianos: (1) la montaña comenzó a hundirse en el océano, mientras salían grandes volúmenes de magma de los volcanes. El abultamiento de la corteza terrestre estaba retrocediendo. Esto fue la señal para abandonar la isla, que anunciaba el fin de Lemuria y el comienzo del trabajo de la humanidad en el planeta. (2) Los lemurianos se convirtieron en una raza navegante y empezaron a lanzarse al mar en busca de otros lugares donde vivir. Algunos lo lograron y otros no. Muchos fueron al sur y otros no. A menudo se hallaban a merced de corrientes marinas desconocidas y de los vientos alisios.

Los lemurianos que abandonaron su isla montañosa, conocida actualmente como Hawái, establecieron poblaciones en la isla de Pascua, Nueva Zelanda y la costa oeste de las Américas, entre otros muchos lugares. Muchos de ellos fueron a parar al monte Shasta, en California: es por ello que la energía del alma vieja lemuriana se siente con tanta fuerza cuando uno se encuentra en esta montaña. Al final, los lemurianos que se marcharon de Hawái acabaron iniciando otras culturas o bien uniéndose a las que ya existían por toda la Tierra. Durante un mensaje de Kryon canalizado por Lee Carroll se dijo que una de estas culturas se hallaba en el valle del Indo, conocida como Sumeria, en el Oriente Medio; fue la que, muchos años más tarde, acabó por dar lugar a la cultura egipcia.

¿Hay alguna prueba de la existencia de Lemuria? La mayor parte de la tierra de Hawái donde vivieron los lemurianos se halla ahora bajo el agua. Las corrientes oceánicas submarinas son muy fuertes, y cualquier objeto que pudiese constituir una prueba de aquella antigua civilización quedó hace mucho tiempo enterrado por la arena y los sedimentos o bien se lo llevó el agua. Sin embargo, Kryon ha dicho que quedan numerosos objetos cotidianos lemurianos aún intactos dentro de las pequeñas embarcaciones que se hundieron y que aún esperan a ser descubiertas. También según Kryon, algunos ya han sido encontrados y se hallan en manos de coleccionistas que los mantienen escondidos por miedo al ridículo de los científicos, ya que son objetos que se hallan «fuera de la línea de tiempo» de nuestra actual comprensión de las civilizaciones pasadas; sería como encontrar un libro impreso que la prueba del carbono 14 datase de hace 30.000 años: según la historia oficial, «no podría» existir.

En resumen, Lemuria se estableció para crear el Registro Akáshico cósmico de la Tierra. Durante miles de años Lemuria permaneció igual, sin cambios, para que muchos humanos pudiesen tener una sola vez una experiencia álmica dentro de una sociedad sumamente desarrollada espiritualmente hablando. Una vez que el Akasha del planeta hubo sido instaurado, la sociedad lemuriana ya había cumplido su finalidad. El nuevo propósito de los lemurianos es tomar la sabiduría de la montaña-isla de Hawái y difundirla por todo el planeta, creando una elevada conciencia en los lugares adecuados.

Incluso hoy en día, los lemurianos tienden a compartir un rasgo común. En el pasado, tenían una tendencia natural a juntarse con otros de mentalidad afín y crear una sociedad separada, como una «isla espiritual». Una y otra vez, hicieron muchos intentos de recrear una ciudad aislada e iluminada, pero siempre acababan mal debido a inundaciones, terremotos o erupciones volcánicas. Esto sucedió tantas veces que aquellos que lo recuerdan lo asociarán con haber vivido en un lugar llamado Atlántida, aunque no fuese así [es lo que Kryon llama «el efecto Atlántida»].

Las semillas espirituales plantadas por los lemurianos hace todos esos años se hallan disponibles para todas las almas del planeta. Esto significa que todo el mundo, sea lemuriano o no, tiene el potencial de despertar a la antigua sabiduría y conocimiento espirituales lemurianos. Tu luz es necesaria en el planeta. Si vives tu vida como un Ser Humano empoderado, que demuestra amor y acción compasiva a los demás, puedes influir positivamente en quienes te rodean. Ha llegado el momento de que reclames tu sabiduría y conocimiento espirituales y de que estés en lugares que necesiten ver un Ser Humano equilibrado. Te deseo muchísimas bendiciones mientras prosigues tu camino.

Biografía de la autora:

Monika Muranyi es autora de El efecto Gaia y El Akasha humano (publicados por Ediciones Vesica Piscis). Estos libros son monográficos escritos a partir de canalizaciones de Kryon transmitidas a través de Lee Carroll, su canalizador original, y contienen docenas de respuestas inéditas de Kryon a preguntas que se le formulan.

Contacto:

Sitio web: www.monikamuranyi.com

Correo electrónico: info@monikamuranyi.com